jueves, 12 de agosto de 2010

Ama tu trabajo

Eres increíble! Eres perseverante, has dedicado una enorme cantidad de tiempo para desarrollar una habilidad que la mayoría de la personas consideran demasiado difícil de aprender. Eres increíblemente trabajador. La gente se da cuenta de todas las noches en vela, fines de semana y vacaciones que te la pasas dibujando ya sea para entregar un trabajo o por el simple gusto de hacer eso que más te gusta hacer.

Mientras escribo estas frases mis pensamientos están plagados de duda. Tengo miedo de que por más que me esfuerzo siento que no avanzo tan rápido como me gustaría. En cualquier dirección que miro puedo encontrar el trabajo de grandes artistas con los cuales no puedo evitar compararme y llegar a la conclusión "eso es mejor que lo que yo puedo hacer".

Alguna vez me dijeron que el día en el que estás satisfecho con tu trabajo, entonces es cuando dejas de ser un buen artista. Esto me llevó a pensar, de manera equivocada, que entre más odie todo lo que hago, mientras mas lo critique, mientras más ponga pretextos de lo mal realizado que está cuando alguien trata de decirme que le gusta, todo eso me daría el impulso que necesito para querer ser mejor.

Pero este sufrimiento no es en balde, porque me he formado una imagen muy precisa en mi imaginación de como será el día en el que alcance ese "gran nivel" que estoy persiguiendo. Se me abrirán las puertas de par en par, todo mundo querrá trabajar conmigo. Tendré que preparar muchos discursos, para todas las presentaciones en publico que haré, en mis firmas de autógrafos, en conferencias o cuando reciba un bien merecido premio por mi obra maestra que tanto sufrí creando.

Claro que hay un grave problema con esta fantasía. Yo no soy Rocky Balboa ni ningún otro personaje cuya patética vida llena de sufrimiento se transforma en dos horas en un momento climax de mucha alegría para irse a negro con una expectativa de que "vivió feliz para siempre".

El éxito llega a uno de diferentes maneras y nunca se ve como lo que habías imaginado. Al igual que la felicidad es un estado que no es permanente, es más bien una serie de sucesos que se van entretejiendo como un patrón que no podemos interpretar hasta que se termina de tejer.

El odio por tu trabajo se convierte en odio por ti mismo y lo que te falta. Lleva en el mejor de los casos a hacer las cosas sin ganas y en el peor conduce a largos periodos de bloqueos mentales o a darse por vencido en lo que inició como una pasión.

Lo que me impulsa a dibujar no es el miedo de quedarme atrás y no sobresalir. Seguir dibujando sólo por querer demostrarme a mi misma que valgo más de lo que pienso es como dar vueltas en círculos. Lo que realmente me mantiene, nos mantiene, dibujando es esa necesidad que llevamos metida en el alma de comunicar algo de expresarnos por este medio al que nos hicimos afines en algún momento de nuestra vida.

Así que no quiero ver mas esas caras largas, enseñando tu trabajo como algo que la gente debería hacerte el favor de ver. Eres increíble!

4 comentarios:

FREAK MIKE dijo...

GRACIAS JIMENA POR RECORDARME QUE SE PUEDE MEJORAR LO HECHO DE UNA FORMA PLACENTERA!

Arturo Pacheco S. dijo...

Muchas Gracias. A veces necesitamos estas palabras para continuar y no despreciar nuestro trabajo.

El Gato Negro company dijo...

muy bonitas palabras y llenas de verdad :3

casquilla dijo...

ouh!! me identifiqué con esos pensamientos en buena parte :O

Chido por los ánimos que da el leerlo y suerte con los trabajos que tengas en marchas para las convocatorias :)

Ah! y muchas gracias por postear lo de mi rifa, ya estás apuntada! n_n