domingo, 6 de septiembre de 2009

Tengo manita, no tengo manita (parte 1)

Estaba escribiendo la entrada de esta semana, cuando un fuerte dolor en la muñeca me hizo perder por completo la concentración. El ser ilustrador, como muchos trabajos, viene con su propia lista de achaquitos. Así que postergaré el tema que tenía en mente y platiquemos un poco de lo que nos duele y del consejo que nos dio nuestra abuelita, google o el tío de tu novia (que es doctor) para mejorarte.

Para que no quede larguísimo el post, trataré de distribuirlo a lo largo de la semana. Los dejo con la primera parte...

Ojos
Por algún milagro genético tengo bastante buena visión y aunque tengo lentes, los uso poco. Aún así, no soy inmune a los dolores de ojos, ojos rojos y la ocasional conjuntivitis.
Mis lentes y mis gotas me las dio el doctor y si no ves o tienes la mirada sensual del profesor de Daria (referencia para los que se acuerden de los 90's) es obvio que tendrás que ir a ver al oculista.
En algún momento me explicaron que las gotas para quitarle lo rojo al ojo no son muy recomendables y que es mejor usar lágrimas artificiales; también nunca falta en mi casa té de manzanilla para cuando se te hinchan de que te los sobaste con las manos mugrosas de (inserta el medio con el que estabas trabajando en el momento aquí).
Para los que estamos todo el día en la compu, hay ejercicios que recomiendan para relajar la vista, como tratar de enfocar objetos lejanos y cercanos, cerrar los ojos unos minutos cada determinado tiempo, poner presión en ciertos puntos, etc. Aquí hay una página con ejercicios o si prefieren algo mas visual, dejen Paul McCartney les diga como se hace.