jueves, 17 de marzo de 2011

Todo bien?

La primemavera está a la vuelta de la esquina.  Estamos más que ajustados a nuestra rutina en este ya no tan nuevo año y con la llegada del calorcito se empieza a antojar guardar todo lo que ya no sirve del invierno y sacar las cosas para el buen clima.  Tiempo perfecto para analizar lo que no está funcionando en tu carrera y darle un giro a las cosas.

Locura es hacer lo mismo una y otra vez esperando diferentes resultados...

Cuando mando actualizaciones de mi trabajo a editores siempre mando los links y las imágenes a todos los correos de editores y directores de arte y clientes que he acumulado en mi agenda a través de los años. 
Hay correos que mando a gente que nunca ha mostrado interés en mi trabajo.  Los mando ya por costumbre y creo que por una necesidad de que mi trabajo agrade a absolutamente todos.  A los que padecen como yo estos claros sintomas de masoquismo, sugiero que mejor iniertan su tiempo en buscar nuevos clientes que vayan más de acuerdo con tu estilo.

Tragos amargos...

Yo soy de esos ilustradores que considera a todas las ilustraciones como sus hijos.  Y como buena madre me cuesta trabajo aceptar que mis hijos luego tienen las manos chuecas y los ojos bizcos; a veces no saben de perspectiva y de diseño y en ocaciones tienen problemas de comunicación.   Son mis niños y me gustaría que todos los quisieran tanto como yo.  
El tener ese empuje para ser mejor no significa que tienes que ser de los artistas que se razgan las vestiduras y quieren quemar todos los trabajos que han hecho porque no son su obra maestra.  Es más bien el ser mas objetivo para encontrar que es lo que está a tu alcance mejorar en tu trabajo.  
Este año por ejemplo me gustaría trabajar un poco en mis encuadres. 

En busca del tiempo perdido...

Hoy en día hay cosas que consumen el tiempo a lo estupido por todos lados.  Hace 10 años solo me preocupaba mantenerme alejada de mi playstation cuando tenía algo importante que hacer.  Hoy en día no puedo dar dos pasos sin caer en algo que me consume horas y horas.
El secreto no es tratar de renunciar a todas las distraciones (a menos que tengas una fuerza de voluntad super humana) sino administrarlas.  No todos los emails son urgentes no tienes que leerlos en cuanto tu computadora te avisa que entro algo nuevo.   Puedes entrar a facebook y twitter, pero si no te enteras de un chisme en especifico no pasa nada, si es lo suficientemente importante seguirán hablando de él hasta que te enteres. 

3 comentarios:

jorge f. muñoz dijo...

Hola Jimesan, que tan seguido mandas las actualizaciones a tus editores?

Laura dijo...

Me pesca este post en pleno "spameo" a mis contactos y justo día con día me he ido topando con la encrucijada de "enviar o no enviar".

Sí, pienso que tu concejo acierta: tal vez sea mejor invertir el tiempo en buscar algunos nuevos contactos y dejar de insistir con otros en donde el trabajo de uno no encaja.

Jimena Sánchez Sarquiz dijo...

Jorge, yo trato de enviar muestras a mis clientes una o dos veces por año. Si un cliente quiere estar más al tanto de ti que eso puedes tener un mailing list o te puede seguir en twitter o face.