lunes, 28 de septiembre de 2009

Los Genios y Los Tercos

Espero que hayan aprendido algo en el breviario cultural de la semana pasada y estén con muchas energías para filosofar sobre un nuevo tema.

Hace unas semanas, hablando con un colega, me comentó que el separaba a los ilustradores en los "Genios" y los "Tercos". Los genios siendo aquellos que tenían un talento innato para esto de la ilustración y los tercos que eran aquellos que tenían que trabajar por desarrollar sus habilidades.

Al igual que muchos de ustedes, leí a Kant en la prepa y crecí pensando que "Es imposible aprender o enseñar la genialidad; el artista nace, el científico se hace." Pero me pregunto yo, ¿de qué tan lejos te puede llevar el talento solamente, sin tener conocimiento, pasión y la necesidad de superarse?
De todos los ilustradores y artistas que admiro no he encontrado ninguno que se pondría a si mismo en la categoría de genio. Muchos de ellos admiten no estar satisfechos con con el nivel de su obra y alguno que otro te mostrará sus primeros dibujos que dan pena ajena incluso al menos experimentado de los ilustradores.

Cuando alguien me pregunta sobre lo que yo hago y habla en términos esotéricos de lo que hace que pueda hacer dibujitos, yo siempre les digo que es como practicar algún deporte, algunos se les da más fácil, pero que si quieres hacerlo de manera profesional tienes que entrenar y practicar.

Yo confieso que aunque siempre me gustó dibujar de chica nunca pensé tener lo necesario como para dedicarme a la ilustración. Mientras cursaba la carrera no estaba del todo convencida de que mi trabajo fuera a mejorar algún día y no tenía idea de como iba a encontrar trabajo. Terminé la carrera y me fui a viajar, contemplé la idea de estudiar una segunda carrera y me conformé con aceptar un trabajo diseñando cuando alguien me lo ofreció.

No fue hasta que fui injustamente despedida que contemplé la idea de ser ilustradora. Decidí darme un tiempo y enfocar todas mis energías en ser ilustradora y dedicarme a esto o morir en el intento. Volviendo al título de este post, hace un tiempo me dijo un amigo que estaba muy orgulloso de mí, porque me había puesto de terca con esto de la ilustración pero al final lo había conseguido, pero, mientras escribo esto, me atrevería decir que el decidir perseguir mi sueño es lo mas "genial" que he hecho en mi vida.

lunes, 21 de septiembre de 2009

Breve historia de la ilustración infantil en México, Por Chio Padilla

Los primeros libros ilustrados, destinados a la infancia, en México, se ilustran con grabados, viñetas, capitulares y orlas la mayoría pintadas a mano y estaban dirigidos a enseñar el Catecismo al pueblo en general.
Así uno de los primeros libros ilustrados que vieron los y las niñas mexicanas fue el de la “Doctrina Christiana para Doctrinar a los Yndios,”en 1575, así como el “Catecismo histórico del abad Fleuri˝ y las “Fábulas˝ de Félix María de Samaniego y de Tomás de Iriarte.
Recordémos que la idea de infancia tal y como la conocemos hoy es un término reciente, antes a los niños se les consideraba como adultos pequeños, eran separados del seno familiar para incorporarlos como pajes o aprendices en los talleres y en el caso de la niñas, ellas se quedaban en casa ayudando en las labores domésticas hasta la edad de contraer matrimonio, lo cual pasaba antes de los 15 años de edad.

Otra publicación ilustrada conocida en la Nueva España fueron las hojas volantes, que eran tabloides impresos sobre hojas de color azul o gris y estaban totalmente ilustradas. Se vendían por pocos centavos y su objetivo era el de narrar acontecimientos sociales, tal como lo hacen hoy la prensa amarillista o las revistas de chismes.
Estas hojas volantes son el antecedente de la historieta.
También circulaban en esta época libritos de cuentos, fábulas, silabarios y cancioneros. Ilustrados con xilografías que se reutilizaban constantemente en distintos temas.
Se publicaron entre 1870 y 1876, diferentes semanarios dirigidos al publico infantil alfabetizado, como por ejemplo “Angel de la guarda” que se componía de cuatro páginas escritas con cuentos, artículos e historias con contenidos morales y religiosos, “La Enseñanza”, que contenía ilustraciones, artículos científicos y de viajes, “La ciencia recreativa” publicación pensada para las y los niños de clase media baja, ambas eran ediciones coleccionables y por entregas. “El correo de los niños˝ formado y escrito por los niños de la escuela de Tecpam, 1872, el “Amigo de los niños” Tamaulipas, 1870, “El periquito” de Campeche en 1870, “El protector de la infancia˝, Jalisco, 1871, “El sábado˝, Guanajuato, 1871, “El instructor de los niños˝, en Veracruz, 1870 y “La Educación˝, en León Guanajuato, 1871.

Los ilustradores de este período, en su mayoría trabajaban en el mismo taller del impresor, las ilustraciones no llevan el nombre del ilustrador salvo en muy pocas ocasiones.
Mientras tanto surgen autores de textos especializados en la infancia, algunos de estos escritores mexicanos fueron José Ignacio Basurto, quien es reconocido como el primero en publicar un libro de fábulas mexicanas, titulado “Fábulas Morales para la provechosa recreación de los niños, que cursan las escuelas de primeras letras”, en 1803, otros autores fueron José Rosas Moreno apodado el poeta de los niños, y Juan de Dios Peza, quien publica el libro en forma de versos titulado “Cantos del Hogar” en 1881, este libro en su edición de 1921, se compone de 45 grabados en metal, de estilo realista y colocados como viñeta a cada inicio de los poemas, es uno de los primeros libros infantiles ilustrado en el país.
Entre 1890 y 1900, durante el régimen de Don Porfirio díaz, se publicaron más libros destinados a la lectura que durante los tres siglos anteriores.
El taller de la Gráfica Popular encabezado por el impresor Vanegas Arroyo y el grabador José Guadalupe Posada, revolucionan tanto la manera de hacer crítica social y política como el campo de la gráfica.
Para la infancia, éste taller edita historias de tradición oral, ilustradas por Posada y Manuel Manilla.

También como parte de un programa de alfabetización, en 1924, José Vasconcelos, edita dos tomos titulados “Lecturas clásicas para niños”, las cuales suman 244 grabados a una tinta y 22 a color, los ilustradores fueron Roberto Montenegro y Enrique Fernández Ledesma, con adaptaciones de literatura universal.
Otro título que se editó especialmente para la infancia fue “El libro de oro de los niños”, 1946 ilustrado tanto con viñetas de autor como con dibujos de Walt Disney.
Según la especialista en literatura infantil y juvenil, Rebeca Cerda, entre 1900 y 1975 apenas se pueden rescatar 70 títulos de literature infantil, editados en México, entre los que menciona por su calidad gráfica y narrativa están:
“Historia de un peso falso”, de Manuel Gutiérrez Nájera, 1940, “Cuentos y Crónicas”,1944, de Ángel del Campo; “Mariposa de Cristal”, 1944 de Magda Donato; “Cuentos mexicanos para niños”, 1945 de Teresa Castelló Yturbe; “Las aventuras de Pipiolo”, 1954, de Santos Caballero; “Lírica infantil de México”, 1955 de Vicente Mendoza; “La pícara sabelotodo”, 1956 de Blanca Lydia Trejo; “Album de plata”, 1959, de Francisco Gabilondo Soler y “Tismiche”, 1963 de Irene G. de Lanz.

Para terminar, ahora hagámos un breve recorrido por las publicaciones europeas.
En 1658, se edita el primer libro ilustrado para la infancia, titulado Orbis Sensualium Pictus, consta de 100 grabados, firmados por Chodowiecki y editado por Juan Amos Comenius, es un diccionario del alemán al latín.
Hay que señalar que las ilustraciones de este diccionario corresponden a un compromiso entre la ilustración desarrollada y muy adornada del libro de las clases altas y la ilustración simplificada y estilizada del arte popular, con una probable influencia de Durero y de las ilustraciones alemanas de la época.

Un tema que se conserva hasta hoy en los libros infantiles, es el de los animales que se comportan como seres humanos, surge en los bestiarios medievales y se mantiene en los cuentos de tradición oral y que también son recurrentes en las leyendas prehispánicas y más adelante con el personaje del Tío Conejo, conocido en toda América latina.
Algunos estudiosos de la literatura infantil, han llegado a considerar ciertas obras como las favoritas de la infancia, entre las cuales se mencionan:
• Los cuentos de Mamá Oca, de Charles Perrault,
• Alicia en el país de las maravillas, de Lewis Carroll.
• Las aventuras de Pinocho, de Carlo Collodi,
• Winny the Puh, de Arthur Milne y los
• Cuentos de Hans Christian Andersen y los hermanos Grimm,
aunque podríamos agregar sin temor a equivocarnos a la saga de Harry Potter de la escritora inglesa Joanne Rowling, quien también es ilustradora.

Las ilustraciones para niños y niñas, se han desarrollado junto con la tecnología: tanto en las técnicas de representación gráfica, como en el proceso de impresión de textos, sin olvidar el bombardeo de imágenes que caracteriza nuestra época. La creación del libro-album, en dónde la imagen supera en cantidad al texto, ha venido a desplegar toda una nueva vision sobre la ilustración y el mercado editorial infantil. Los libros infantiles se han dividido en dos rubros, por una parte están los libros didácticos, que sirven para encaminar a la infancia dentro de las reglas de una sociedad y por otro están los libros creados para desarrollar la imaginación y el gusto por el arte y la literatura. Ambos rubros son my actuales e importante y considero que no están en lados contrarios, el desarrollo de la ilustración actual en México en los últimos 40 años es muy basta y vertiginosa, y da mucho material de análisis para una siguiente entrega. Hasta entonces.

Chio Padilla
http://www.chiopadilla.com/

Bibliografía y para leer más:
Historia de la lectura en México, COLMEX y Ediciones Del Ermitaño, México, 1998, 372 pp.
Blanca Lydia Trejo, “La literatura infantil y juvenil en México”, Gráfica Moderna, México 1950, 260 pp.
Mario Rey, “Historia y muestra de la literatura infantile mexicana” SM Ediciones Sa de CV-Conaculta, México 2000, 448 pp.

lunes, 14 de septiembre de 2009

La Pasión del Ilustrador

Después de una semana toda achacosa, retomo el tema que iba a discutir la semana pasada.

La pasión constituye todo lo humano. Sin ella, la religión, la historia, el romance y el arte serían inútiles.
~Honoré de Balzac

El año pasado tuve la fortuna de estar en una plática de Gary Baseman. En ésta tocó el tema de lo que para él era un artista o en nuestro caso, un ilustrador. Decía que el artista era artista, porque era miserable haciendo otra cosa que no fuera su oficio. Es obvio que Baseman estaba exagerando para efectos dramaticos; y que su argumento pierde mucha fuerza después de que lo analizo y lo tradusco para ustedes. Por otro lado creo que casí todos ustedes reconocen esa necesidad casi patológica de dibujar de ciertos ilustradores.

Si hay algo que admiro mucho de colegas como Patricio Betteo o Tony Sandoval es que rara vez los veo sin un cuaderno en la mano. Hay muchos aspectos de mi trabajo que podrían mejorar con simple práctica, sin embargo pueden pasar semanas enteras en las que me limite a dibujar sólo para trabajos pendientes y no haga ni un garabato personal.

Todo el año pasado lo dedique a tratar de mejorarme como artista. Me puse a estudiar, exploré nuvos estilos, hice uso regular de mi cuaderno de bocetos, etc. El problema vino cuando empecé a recibir comentarios de mi familia y mis amigos (sobre todo los no ilustradores), de que no tenía vida. Que todo mi tiempo se lo dedicaba a la ilustración y no hacía nada para relajarme, distraerme, socializar....


Llevo dos meses tomandome las cosas con más calma. Tratando de hacer tiempo para los amigos, la familia y el ejercicio. Ha mejorado mi salud, me encanta ver a mis amigos, perder el tiempo jugando en facebook y jugando videojuegos hasta hartarme. Pero siento que algo me falta. Tal vez a final de cuentas tiene razó Baseman, y soy completamente miserable haciendo otra cosa que no sea monitos bonitos.

Me podría extender muchisimo más con este tema, pero prefiero cederles la palabra.
¿Qué tan clavado tiene que estar uno con su trabajo y con el medio para ser un "buen" ilustrador?
¿El exito va a depender de que dediques todo tu tiempo a la ilustración?
¿Existe un punto medio donde puedes sacarle el máximo probecho a tus habilidades, trabajar lo suficiente para vivir y tener una vida social plena?

domingo, 6 de septiembre de 2009

tengo manita no tengo manita (parte2)

Pa' los que tienen mal el cuerpo
No se ustedes, pero yo na no me acuerdo de una época en la que no me dolía la espalda y las rodillas de estar sentada todo el día trabajando. Mientras escribo esto examino el callo que se ha formado en mi muñeca por tanto sobarlo contra el escritorio cuando dibujo, y pienso, si fuera super sana y hiciera media hora de ejercicio al día y no me sentara como contorsionista a dibujar... ¿acaso no me dolería nada? ¿O me seguiría doliendo todo pero además estaría cansada de andar brincoteando en el gimnasio?
El otro día que me dolía mucho la muñeca encontré estos ejercicios (les adjunto algunos de los videos aqui abajo) que da una señora para alivianar los dolores de estar horas sentado en la compu. La verdad si me ayudaron, pero no estaría en contra de que mis clientes me pagaran un quiropractico y unas clases de yoga.
Me da curiosidad. ¿Alguno de ustedes hace mas ejercicio que pararse a la cocina por otra taza de café? A mi me gusta ir a nadar, pero luego tengo mucha chamba, flojera, cruda, etc y dejo de ir, pero me ayuda a relajarme un poco.




Tengo manita, no tengo manita (parte 1)

Estaba escribiendo la entrada de esta semana, cuando un fuerte dolor en la muñeca me hizo perder por completo la concentración. El ser ilustrador, como muchos trabajos, viene con su propia lista de achaquitos. Así que postergaré el tema que tenía en mente y platiquemos un poco de lo que nos duele y del consejo que nos dio nuestra abuelita, google o el tío de tu novia (que es doctor) para mejorarte.

Para que no quede larguísimo el post, trataré de distribuirlo a lo largo de la semana. Los dejo con la primera parte...

Ojos
Por algún milagro genético tengo bastante buena visión y aunque tengo lentes, los uso poco. Aún así, no soy inmune a los dolores de ojos, ojos rojos y la ocasional conjuntivitis.
Mis lentes y mis gotas me las dio el doctor y si no ves o tienes la mirada sensual del profesor de Daria (referencia para los que se acuerden de los 90's) es obvio que tendrás que ir a ver al oculista.
En algún momento me explicaron que las gotas para quitarle lo rojo al ojo no son muy recomendables y que es mejor usar lágrimas artificiales; también nunca falta en mi casa té de manzanilla para cuando se te hinchan de que te los sobaste con las manos mugrosas de (inserta el medio con el que estabas trabajando en el momento aquí).
Para los que estamos todo el día en la compu, hay ejercicios que recomiendan para relajar la vista, como tratar de enfocar objetos lejanos y cercanos, cerrar los ojos unos minutos cada determinado tiempo, poner presión en ciertos puntos, etc. Aquí hay una página con ejercicios o si prefieren algo mas visual, dejen Paul McCartney les diga como se hace.